Progenote's blog

21 diciembre 2005

Transporte público y jueces

Un juez del estado de Nueva York ha fijado una multa de 1 millón de dólares por cada jornada de huelga en la red de transporte público de dicha ciudad.

Me parece fenomenal, no como aquí en España, donde los conductores de Renfe hacen parones con motivo de que se les remunere más adecuadamente (Nota: actualmente cobran 3000 €/mes por 5 horas de jornada laboral). Es inadmisible tolerar que la avaricia rompa el saco a estas alturas del milenio.

Y digo esto, porque nuestros políticos recurren al transporte público como la alternativa más rápida y económica -al transporte privado- en unos tiempos en que los precios del combustible se elevan desorbitados, sin hacer cuenta del precio de los automóviles y sus seguros, del 'impuesto revolucionario' del estacionamiento regulado en nuestras calles y del desesperante tráfico rodado a cualquier hora del día.

Pero cuando los sindicatos se proponen luchar por los intereses de sus simpatizantes, la huelga deja de ser un derecho para convertirse en una represalia con la finalidad de causar la peor de las pestes: el bloqueo del más barato y rápido medio de transporte por el que apuesta el gobierno.

Así es que tenemos pocas opciones: optar por ser buenos ciudadanos, hacer caso al gobierno de no coger el coche y caminar diariamente desde cinco minutos hasta siete horas para acceder a nuestros puestos de trabajo. Va a ser que no. Otra opción es directamente no ir a trabajar y echarnos a las calles todos para quejarnos, con lo que aquí se monta un piquete colectivo que te cagas. Va a ser que tampoco: día no trabajado, día no cotizado en el mejor de los casos, o día no trabajado sin justificar, último día de trabajo que justificar porque acabas directamente en la puta calle.

La cosa está chunga: si no puedo ir a trabajar porque unos indecentes no están contentos con sus puestos de trabajo y gracias a sus movilizaciones, los demás sectores sociales se ven afectados, hasta el punto de que puedes perder tu empleo o te pueden descontar del sueldo las horas que no has trabajado, qué haces, ¿te levantas a las 5 de la mañana todos los días para llegar a tu hora y sales del trabajo a las 8 de la tarde para llegar a casa a las 12 la noche? Uf, qué dolor. Mejor me las piro a Inglaterra, Bélgica, Portugal o en su defecto a Los EEUU donde se toman medidas drásticas y contundentes.

Como este meollo se lo huelen los neoyorquinos han dicho: "Quietos paraos, haced huelga y lo pagaréis bien caro". Entre tanto aquí nos conformamos con: "No pasa nada, no importa que los autocares verdes no den servicio interurbano en Madrid, en Navidades habrá negociaciones. De momento cojo el tren de las 6 de la mañana".

Tomen nota, señores jueces, de lo que hacen sus colegas y aplíquense el cuento neoyorquino o la jurisprudencia, como dicen los iluminados.

Qué patética es aquella sociedad en que las multas y los impuestos sólo sirven para inflar egoístamente las arcas del Estado o las cuentas de los que nadan en dinero, cuando es el populacho el que finalmente acaba por pagar los platos rotos y, cómo no, los euros. He dicho.

Etiquetas: ,